Published On April 28, 2025
Journal Issue LJRMB Volume 25 Issue 3

Study on Well-Being in Bolívar State What Life is Like in Bolívar State

Dr. Otaiza Cupare Castro
Dr. Otaiza Cupare Castro
Article Fingerprint
Research ID 81Y39

IntelliPaper

Abstract

The development model implemented in Guayana, based on industrialization and the exploitation of natural resources, has entered a deep crisis. Changes in the economic and political context, along with the implementation of new strategies such as the Orinoco Mining Arc, have generated a series of social and environmental problems that require urgent attention. In light of these issues and the absence of official data reflecting the well-being or distress of the inhabitants of Bolívar state, a study on well-being in the region was conducted from a local perspective, considering inequalities and living conditions of the population.

This project adopts an approach that integrates individuals' material living conditions and their satisfaction with those conditions in order to calculate the well-being index. The objective is to share information that can guide the design of public policies that address the real needs of Bolívar state’s society. The inclusion of a subjective dimension in the applied survey allowed the results to reflect the necessity of recognizing that each individual values quality of life from their own perspective and that their individual capacities and opportunities influence their perceptions.

The study aims to further explore disparities among the inhabitants by incorporating analyses of territorial, age, and gender inequalities. This study underscores the need for a more comprehensive and human-centered approach to regional development that considers the needs and aspirations of the local population.

Explore Digital Article Text

El modelo de desarrollo implementado en Guayana, basado en la industrialización y la explotación de recursos naturales, ha entrado en una profunda crisis. Los cambios en el contexto económico y político, junto con la implementación de nuevas estrategias como el Arco Minero del Orinoco, han generado una serie de problemas sociales y ambientales que requieren una atención urgente. Ante estos problemas y la ausencia de datos oficiales que den cuenta del estado de bienestar/malestar de los habitantes del estado Bolívar, se desarrolló un estudio sobre el bienestar en la región, abordado desde una perspectiva local, considerando las desigualdades y las condiciones de vida de la población. Este proyecto asume, para el cálculo del índice de bienestar, la integración de las condiciones materiales de vida de las personas y la satisfacción que, de esas condiciones, tienen las propias personas, con el propósito de compartir información que oriente el diseño de políticas públicas que respondan a las necesidades reales de la sociedad en el estado Bolívar. La incorporación de la dimensión subjetiva en la encuesta aplicada permitió que los resultados obtenidos den cuenta de la necesidad de reconocer que cada individuo valora la calidad de vida desde su perspectiva, y que sus capacidades individuales y las oportunidades influyen en sus percepciones. Se pretende continuar ahondando en el estudio incorporando el análisis de las brechas entre los habitantes por desigualdades territoriales, etarias y de género. Este estudio enfatiza la necesidad de un enfoque más integral y humano en el desarrollo de la región, que tome en cuenta las necesidades y aspiraciones de la población local.

I. INTRODUCCIÓN

A finales de la década de los 50, bajo la influencia de la teoría de los polos de desarrollo se decidió localizar en Ciudad Guayana un complejo industrial basado en la existencia de recursos minerales, sirviéndose principalmente de las ventajas de su ubicación cerca de los yacimientos de hierro y bauxita, el potencial hidroeléctrico del Caroní y la navegabilidad del Orinoco. Este potencial sería canalizado por el Estado mediante industrias básicas para el procesamiento de los minerales y sistemas de generación de energía eléctrica. Se justificó esta estrategia en la necesidad de diversificación y fortalecimiento de la base de exportación del país, la descentralización de las actividades productivas y la redistribución de la población . Este polo de desarrollo serviría al mismo tiempo para proyectar sus efectos positivos a toda la Región Guayana. Sin embargo, la economía terminó concentrada en Ciudad Guayana, dependiente del complejo industrial del hierro, el acero y el aluminio, y de la ejecución de los proyectos hidroeléctricos todos gestionados por el Estado. Ese modelo de gestión es altamente sensible a los ciclos económicos y políticos nacionales e internacionales y con poca influencia para lograr la articulación económica de la Región.

En efecto, el "colapso macroeconómico del año 1988... producto de condiciones externas muy adversas, de un agotamiento del régimen de controles" y del programa de liberalización de la economía , precedió la crisis política institucional venezolana, marcada por un deterioro de las expectativas de mejoramiento y bienestar individual y colectivo, y por sucesos como el "Caracazo" de 1989; los golpes de estado de 1992; la destitución del Presidente de la República en 1993; la crisis financiera de 1994-1995; la disputa entre el Ejecutivo y el Legislativo en torno al decreto de suspensión de garantías constitucionales de 1994. A partir de 1999 se producen cambios en la estructura político-institucional del país, pero permanece la inestabilidad y la confrontación política, cuyo resultado económico más importante ha sido un severo proceso de desindustrialización y decrecimiento de la economía.

En el caso de Guayana, objeto de este estudio, el modelo de desarrollo implementado, dependiente del Estado y concentrado en el parque industrial y, era sensible a las fluctuaciones económicas y los procesos políticos. Ya desde finales del siglo pasado se podían identificar claros signos del deterioro del parque industrial y de su imposibilidad para promover el desarrollo de la Región.

De acuerdo con Matheus, en el año 2000, el desempleo en Ciudad Guayana estaba alrededor del 18%, y de la fuerza laboral ocupada el 38% trabajaba por cuenta propia asociada al sector informal y con bajos ingresos.

En ese contexto de crisis del modelo de Guayana como polo de desarrollo, el Gobierno Nacional, en el año 2016, mediante el decreto N° 2.248 crea la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional "Arco Minero del Orinoco" . Este proyecto de extracción minera, principalmente de oro, fue implementado sin las debidas consideraciones técnicas acerca de los impactos sociales y medioambientales que una estrategia económica de esta característica tendría en un territorio complejo social, ambiental y culturalmente, como el que abarca la zona decretada.

El desmantelamiento del parque industrial de Guayana y la implementación de la estrategia extractiva en el sur del Estado Bolívar ha generado en esos territorios: consolidación de la ilicitud y la violencia; control territorial de organizaciones criminales; alteración de las costumbres de pueblos y comunidades de la región; cambios sociodemográficos; precarización de los servicios públicos y deterioro de la vialidad urbana e interurbana; pérdida y deterioro de la biodiversidad de los ecosistemas; obstáculos y vulneraciones de derechos económicos, sociales y culturales.

El estudio de estas transformaciones que se han producido en la región Guayana y su zona de influencia, se encontraban con la dificultad de no contar con datos oficiales económicos, ni sociales, que permitieran dimensionarlos con rigurosidad.

Así que, junto a los escasos datos disponibles, fuimos documentando las dinámicas sociales y económicas de las localidades del Estado Bolívar, en especial en el municipio Caroní y los municipios del Sur del Estado Bolívar; utilizando fundamentalmente métodos y técnicas de investigación cualitativa, tales como entrevistas a profundidad con actores locales, grupos de discusión para identificación de problemas y estados anímicos, y la observación participante, entre otros. Información recolectada por el Centro de Estudios Regionales que está disponible en el Observatorio de la Región Guayana .

En 2020, como parte del Proyecto ENCOVI, se presentaron indicadores básicos a nivel de estados y municipios . Esta investigación, junto a los resultados de la indagación cualitativa mencionada en el párrafo anterior, nos hizo preguntarnos: ¿cómo vive y siente una sociedad en la que el 96% de las personas son pobres y el 54% de la población está desocupada?, ¿qué significa esto y cuáles son las valoraciones que las personas hacen de sus propias vidas en función de sus anhelos?, ¿cuál es la respuesta de la gente frente a sus condiciones?, ¿qué dinámicas sociales y culturales emergen en contextos de pobreza?. Estas interrogantes nos acercaron al enfoque de desarrollo humano, de acuerdo con el cual el bienestar está centrado en las oportunidades y las capacidades que tienen las personas, o que podrían llegar a tener mediante la implementación de políticas públicas adecuadas, para asegurarse una vida plena.

Igualmente, nos interesaba indagar acerca de las valoraciones que las personas hacen de sus condiciones de vida. Sin embargo, no se disponía de información sobre las oportunidades o condiciones materiales de existencia en el estado Bolívar, pues después del 2020 Encovi ha publicado solo datos Nacionales. De allí que, debíamos plantear en el diseño de la investigación la captura de datos sobre las condiciones objetivas. Eso hizo que nos preguntáramos: ¿cómo se define y mide el bienestar en contextos de pobreza y sin datos locales?, ¿qué factores contribuyen al malestar en estas comunidades? y ¿qué estrategias utilizan las personas para enfrentar sus condiciones adversas y mejorar su bienestar?

Dada la multidimensionalidad que contiene la idea de bienestar/malestar y la complejidad para su medición, revisamos principalmente la investigación sobre bienestar en América Latina realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) , las investigaciones sobre bienestar subjetivo de la CEPAL y los estudios de la Iniciativa para el Desarrollo Humano y la Reducción de la Pobreza (OPHI) .

Nos propusimos igualmente indagar las autovaloraciones de los individuos desde una perspectiva local. Este enfoque parecía acertado porque el bienestar es un asunto que, estudiado desde lo local y regional, puede darnos perspectivas de comparación. En cambio, si las mediciones de bienestar se realizan con variables, ya sea nacional o estadal, sin tener en cuenta las particularidades locales, se subestiman las desigualdades y se afecta la efectividad de las decisiones, porque se "pasan por alto las fuertes diferencias en cuanto a los niveles de desarrollo que alcanzan distintos grupos sociales y/o territorios dentro de un país...y no se capturan de forma correcta las condiciones reales de bienestar de los individuos".

Estudiar las posibilidades de una medición territorializada del bienestar nos permite tener una imagen más completa y justa del bienestar humano; pues, tal y como plantean Bebbington y otros, en América Latina "existen trampas de pobreza, de vulnerabilidad y de falta de oportunidades que tienen una expresión territorial bien definida... se manifiestan en la existencia de localidades con indicadores de bienestar permanentemente rezagados frente al resto del país".

Estimulados por las interrogantes enunciadas nos propusimos evaluar el bienestar objetivo y subjetivo del estado Bolívar con enfoque local. Para ello, debíamos identificar los indicadores para medir el bienestar objetivo y la forma cómo medir el bienestar subjetivo, determinar un método de medición que incorporara ambas medidas de bienestar. El objetivo del estudio fue comprender las valoraciones que hacen las personas del estado Bolívar de sus condiciones objetivas de vida, a partir de las desigualdades territoriales, etarias y de género, para coadyuvar al diseño de políticas públicas que respondan a las demandas reales de la sociedad.

II. DISEÑO DE LA INVESTIGACIÓN: MÉTODO PARA LA MEDICIÓN DE BIENESTAR

2.1 Diseño del estudio.

Este estudio es de tipo descriptivo, con un enfoque cuantitativo y un diseño de campo, que implicó la aplicación de un cuestionario a sujetos residentes en el estado Bolívar. El objetivo del estudio fue Analizar la valoración que hacen las personas del estado Bolívar de sus condiciones objetivas de vida. Este estudio se ha desarrollado durante los años 2022 y 2023. La encuesta aplicada en el año 2022 fue considerada una prueba piloto. La experiencia permitió optimizar el diseño del instrumento de recolección de datos.

Primero, se calculó el promedio de las condiciones objetivas obtenidas. Luego, se calculó el promedio para las valoraciones o satisfacción de estas condiciones. Con estos dos datos, se obtuvo el promedio de bienestar en cada una de las dimensiones propuestas. Finalmente, se consolidó el promedio general de bienestar del estado, asignando la misma ponderación a cada una de las dimensiones trabajadas.

Para la determinación de los promedios de Bienestar por cada dimensión estudiada, se establecieron valores máximos y mínimos que permitieron la estandarización de los resultados, empleando una escala desde el o al 1; donde el o se corresponde con el valor mínimo posible y el 1 el máximo valor que se puede obtener.

Para determinar la dimensión objetiva, los organismos internacionales encargados de producir información referente al bienestar, como la OCDE y la CEPAL, utilizan índices evaluativos comparables que permiten analizar la situación de progreso o desarrollo de las sociedades en distintos países. Por ejemplo, para evaluar el componente de salud, toman como referencia los índices de esperanza de vida al nacer, las tasas de morbilidad y mortalidad, entre otros. Sin embargo, debido a las limitaciones en cuanto al acceso a la información sobre los componentes establecidos y a la ausencia de datos estadísticos referentes al estado Bolívar por municipios, se recurrió a la construcción de indicadores por cada uno de los componentes del bienestar, que se aproximen a una medida objetiva obtenida por los propios individuos encuestados, teniendo como resultado final promedios en escalas del 0 al 1.

Para establecer la dimensión subjetiva de este estudio, se seleccionó el elemento cognitivo -valorativo a partir de la satisfacción de las personas, con una escala del 1 al 5, que va desde totalmente insatisfecho hasta totalmente satisfecho. Los encuestados pudieron realizar una evaluación sobre sus propias condiciones materiales a partir de las experiencias vividas en relación a cada uno de los componentes del bienestar determinados en el estudio. Esto permitió obtener información complementaria que reflejó las valoraciones que hacen las personas sobre sus propias condiciones objetivas de vida, permitiendo conocer cómo se sienten las personas ante la situación que viven en relación a las dimensiones trabajadas.

III. POBLACIÓN Y MUESTRA

Para la primera encuesta la población estuvo representada por habitantes de los municipios del estado Bolívar, que según el último censo poblacional levantado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2011, ascendían a 1.413.115 personas; de ellas 709.368 son hombres y 703.747 son mujeres. En esta primera aplicación, dadas las dificultades de acceso, los altos costos económicos asociados a los traslados y el nivel de inseguridad en algunos municipios, la muestra seleccionada fue de entre los habitantes de los municipios Angostura del Orinoco, Caroní, Cedeño, Gran Sabana, Piar, Roscio, Sifontes, Sucre; excluyendo los municipios Bolivariano Angostura y Padre Pedro Chein. Se consideraron, como punto de partida, las localidades que son cabeceras de los municipios mencionados.

El cálculo del tamaño de la muestra se determinó considerando un error máximo admisible del 5% para estimaciones y un nivel de significación del 5%, lo cual da una confianza del 95%. Se determinó que debían ser seleccionadas 442 personas.

Tabla 1: Asignación de la muestra por municipios Fuente: Elaboración propia Fuente: Elaboración propia. (2022)

MunicipioHabitantesN° de sujetos% de representatividad
Angostura del Orinoco337.62597 sujetos21,9%
Caroní706.736216 sujetos48,9%
Cedeño39.05426 sujetos5,9%
El Callao21.76916 sujetos3,6%
Gran Sabana28.45016 sujetos3,6%
Piar98.27428 sujetos6,3%
Roscio21.75016 sujetos3,6%
Sifontes50.08211 sujetos2,5%
Sucre20.35916 sujetos3,6%
Total población del estado1.413.115442 sujetos100%

La población proyectada del estado Bolívar para el año 2023 se calculó mediante un análisis de regresión basado en los resultados de los censos realizados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) desde 1950 hasta 2011. La mejor regresión obtenida fue la polinómica, con una correlación de 0.992, lo que arrojó una estimación de 2.068.148 habitantes para 2023. Considerando la diáspora venezolana actual, que según ACNUR (s/f) supera los 7,7 millones de personas es decir, una reducción del 20%, se aplicó este porcentaje a la población estimada del estado Bolívar. Así, se obtiene que la población actual del estado Bolívar es de 1.654.518 habitantes.

Para la segunda aplicación se incorporaron el municipio Bolivariano Angostura y el municipio Padre Pedro Chein, a fin de hacer la aplicación en todos los municipios del estado. Calculando el tamaño de la muestra para un 96% de confianza, se obtuvo una muestra total estratificada del estado de 656 sujetos, distribuidos de la siguiente manera:

Tabla 2: Distribución porcentual de la población por municipios. Fuente: Elaboración propia Fuente: Elaboración propia. (2023)

MunicipioHabitantesN° de sujetos% de representatividad
Angostura del Orinoco402.048159 sujetos24,3%
Bolivariano Angostura47.98119 sujetos2,9%
Caroní828.914329 sujetos50,1%
Cedeño77.76231 sujetos4,7%
El Callao24.81810 sujetos1,5%
Gran Sabana33.09013 sujetos2,0%
Piar115.81646 sujetos7,0%
Roscio24.81810 sujetos1,5%
Sifontes57.90823 sujetos3,5%
Sucre23.1639 sujetos1,4%
Padre Pedro Chien18.2007 sujetos1,1%
Total, población del estado1.654.518656 sujetos100%

3.2 Estratificación de la muestra

Para la determinación final de la muestra, en ambos estudios, se emplearon los siguientes criterios de estratificación:

Fuente: Elaboración propia. (2023)

Género: se distinguieron dos opciones de respuesta que son femenino y masculino.

Tabla 3: Distribución estratificada por sexo. Fuente: Elaboración propia. (2022)

GéneroN° de sujetos% de representatividad
Femenino239 sujetos54,07%
Masculino203 sujetos45,93%
Total, de la muestra442 sujetos100%

Tabla 4: Distribución estratificada por sexo.

GéneroN° de sujetos% de representatividad
Femenino327 sujetos49,85%
Masculino329 sujetos50,15%
Total, de la muestra656 sujetos100%

Grupos etarios: los encuestados se diferenciaron por la edad y serán separados por grupos etarios atendiendo a las generaciones; considerando obtener los datos diferenciados según la percepción de cada generación se plantearon cinco grupos: entre 15 y 25 años, entre 26 y 39 años, entre 40 y 56 años, y mayores de 57 años. El instrumento fue aplicado solo a personas mayores de 18 años, por lo que el primer grupo estuvo compuesto por individuos entre 18 y 25 años de edad.

Tabla 5: Distribución estratificada por grupo etario.

Grupo etarioN° de sujetos% de representatividad
15 y 25 años131 sujetos29,6%
26 y 39 años141 sujetos31,9%
40 y 56 años107 sujetos24,2%
mayores de 57 años63 sujetos14,3%
Total, de la muestra442 sujetos100%

Fuente: Elaboración propia. (2022)

Tabla 6: Distribución estratificada por grupo etario.

Grupo etarioN° de sujetos% de representatividad
15 y 25 años140 sujetos21,4%
26 y 39 años183 sujetos27,9%
40 y 56 años223 sujetos33,9%
mayores de 57 años110 sujetos16,8%
Total, de la muestra656 sujetos100%

3.2 Instrumento de recolección de datos

Para la recolección de datos se diseñó un cuestionario que, para la primera aplicación, incorporaba siete (07) secciones que contenían 108 reactivos. La primera sección correspondió a las preguntas básicas de identificación personal,

Fuente: Elaboración propia. (2023) seguidamente se presentaron las seis (06) dimensiones en las que se subdividió, para efectos de esta investigación, el concepto de Bienestar, a saber: Ingreso y consumo, Vida saludable, Trabajo y calidad del empleo, Conocimientos y competencias, Vivienda y acceso a servicios, Seguridad ciudadana y Relaciones sociales.

Para la aplicación de la segunda encuesta se hizo una revisión del instrumento, quedando con un total de ciento treinta y tres (133) reactivos. Se mantiene la primera sección con las preguntas básicas de identificación del entrevistado, luego se presentan las nueve (09) dimensiones que redefinieron el concepto de Bienestar, a saber: Ingreso y consumo, Vida saludable, Trabajo y calidad del empleo, Conocimientos y competencias, Hogar digno, Acceso a servicios, Seguridad ciudadana, Relaciones sociales y Participación comunitaria.

En ambos casos, para cada dimensión del estudio se plantearon preguntas que permitieron recolectar información sobre las condiciones objetivas de vida de los entrevistados; así como el nivel de valoración o su satisfacción con cada una de las dimensiones desarrolladas.

El proceso de recolección de datos se realizó mediante entrevistas de forma directa y personal empleando la plataforma Kobo Toolbox, utilizando dispositivos móviles; lo que permite la georreferenciación de cada encuesta aplicada. En ambos casos, la recolección de los datos se realizó entre la última semana del mes de octubre y el mes de noviembre de los mencionados años.

3.3 Análisis Estadístico.

Los datos recolectados se dispusieron en bases de datos. Para la obtención de los promedios de bienestar de cada una de las dimensiones estudiadas y el promedio general del estado, se correlacionaron las condiciones materiales y la valoración o satisfacción con esas condiciones, en el entendido de que las condiciones de vida son importantes como requerimiento básico de toda sociedad, pero resultan incompletas sin la evaluación de cada individuo sobre su vida, a partir de su propia experiencia y apreciación.

Una vez obtenido el índice de bienestar por cada una de las dimensiones, se tomó como referencia metodológica el cuadro de combinaciones binarias establecido por Zapf citado por Manfredi & Di Pasquale, para ubicarlo en uno de los cuadrantes, tal y como se observa en el Grafico 1.

Gráfico 1 Medición del bienestar objetivo y subjetivo: una propuesta de desarrollo humano integral" Manfredi & Di Pasquale (2020)


Fuente: La vida en el estado Bolívar. Febrero2023

Zapf propuso cuatro resultados posibles de las combinaciones entre la autovaloración o apreciación que una persona hace y sus condiciones objetivas de vida, de acuerdo con ello, cuando las condiciones de vida son objetivamente positivas y el individuo las aprecia también de forma positiva, entonces hay un estado de bienestar, cuando el individuo valora negativamente sus condiciones de vida, que también son negativas, lo denomina privación. Cuando las condiciones de vida son objetivamente positivas, pero la apreciación de la persona es negativa, se aplica el término disonancia, y la combinación de condiciones de vida negativas y la autovaloración es negativa la denomina adaptación. En el estado de privación están claramente limitadas las capacidades y la libertad del individuo, lo que a su vez puede generar sentimientos de frustración, y un mayor riesgo de exclusión social.

Además de comprender la privación, se sugiere tener en cuenta el contexto social y económico en el que ocurren estas experiencias, y los grupos sociales particulares en esos territorios, por ejemplo, los jóvenes o indígenas. Por ejemplo, la privación puede ser más pronunciada en grupos sociales desfavorecidos o en regiones con recursos limitados. Por lo tanto, es importante considerar los factores estructurales que contribuyen a la privación a una escala regional o local.

IV. RESULTADOS (HALLAZGOS EN TÉRMINOS DESCRIPTIVOS)

Después de recolectar, organizar y procesar los resultados se obtuvieron los siguientes resultados por cada una de las dimensiones trabajadas:

4.1 Ingreso y consumo

El 67.2% de los ingresos de las personas entrevistadas, correspondió a trabajos, pensiones y remesas. Un 75% de la muestra recibe, adicionalmente, ingresos por bonos otorgados por el gobierno. El 90.2% de las personas entrevistadas reciben sus ingresos en bolívares y, de éstos, un 47.5%, percibe una cantidad superior a los 50 $ por mes. De igual forma, el ingreso total del grupo familiar supera esta cantidad. El 67.7% de los entrevistados cubren los gastos de alimentación e higiene personal con los ingresos mensuales recibidos. Solo el 0,9% de los entrevistados logra cubrir los gastos de entretenimiento con sus ingresos mensuales. El 68.3% de los entrevistados están insatisfechos con los ingresos percibidos. El 81.7 % de los entrevistados consideran que con los ingresos que perciben no tienen la vida que merecen.

Una vez obtenidos los promedios de las condiciones materiales y la valoración, en términos de satisfacción, se combinaron los

valores obteniéndose el índice que se expresa a continuación:

Promedio Objetivo: 0,24
Promedio Subjetivo: 0,21
Índice de Bienestar: 0,22

Las condiciones objetivas en torno al ingreso percibido por los encuestados muestran un valor de 0,24; el cual resulta inferior al requerimiento mínimo necesario para cubrir las necesidades básicas de vida. Así también, la valoración de 0,21 que hacen sobre estas condiciones objetivas es inferior a los estándares mundialmente aceptados. Esta dimensión refleja el menor de los índices obtenidos en este estudio, 0,22, ubicándose en el cuadrante de privación, muy distante de un nivel aceptable de bienestar.

4.2 Vida saludable

El 75 % de los entrevistados declararon no haberse enfermado en los últimos 6 meses. El 72 % de los entrevistados que se enfermaron en los últimos 6 meses, manifestaron haber tenido enfermedades distintas a las consultadas (dengue, gripe, malaria, entre otros). Un 75 % de las personas que enfermaron en los últimos seis meses, acudieron a un centro de salud para su atención. Un 73% acudió a servicios públicos. Y en estos centros hubo menor disponibilidad de personal, equipos e insumos médicos, con respecto a los centros privados.

Un 70 % de las personas encuestadas están insatisfechas con el sistema de salud en general.

De igual forma, un 77.3% manifiesta no tener acceso a un sistema de salud público para la atención de una enfermedad; y un 78.8 % no se siente seguro para la atención de una enfermedad en el sistema de salud público.

Un 74 % de las personas encuestadas, realiza actividades físicas. Y de éstas el 92% lo hace al menos 3 horas semanales

Un 79% ha consumido dos comidas en los últimos seis meses. Los alimentos ingeridos fueron en un 38% entre proteína y carbohidratos. Los vegetales, lácteos, granos, frutas y aceite tuvieron un consumo equitativo cercano a un 20%. Otros alimentos no fueron consumidos por sus altos costos y por no ser considerados prioritarios, de acuerdo las respuestas de un 90%.

Un 47 % de las personas entrevistadas, consumen el agua comprando botellones de agua tratada. Un 58% de los entrevistados se cepillan los dientes cada vez que comen. 99% se bañan diariamente, se lavan las manos y usan ropa limpia diariamente. Un 66% de los entrevistados consideran que gozan de buena salud.

Los promedios de las condiciones materiales y la valoración permitieron establecer el índice en la dimensión vida saludable:

Promedio Objetivo: 0,64

Promedio Subjetivo: 0,32

Índice de Bienestar: 0,48

La baja incidencia de enfermedades en la población consultada, así como la existencia de centros de salud, de administración pública y privada, que cuentan con médicos que atienden los casos que se presentan, hacen que el promedio de las condiciones objetivas se ubique en 0,64; lo cual resulta medianamente favorable. En cuanto a la valoración que las personas hacen de las condiciones de salud y el sistema de salud en general es de 0,32, un valor inferior. De ahí que el índice de bienestar se ubique por debajo del nivel mínimo de los estándares de bienestar aceptados mundialmente con 0,48, en el cuadrante de privación

La baja incidencia de enfermedades en la población consultada, así como la existencia de centros de salud, de administración pública y privada, que cuentan con médicos que atienden los casos que se presentan, hacen que el promedio de las condiciones objetivas se ubique en 0,64; lo cual resulta medianamente favorable. En cuanto a la valoración que las personas hacen de las condiciones de salud y el sistema de salud en general es de 0,32, un valor inferior. De ahí que el índice de bienestar se ubique por debajo del nivel mínimo de los estándares de bienestar aceptados mundialmente con 0,48, en el cuadrante de privación.

4.3 Trabajo y calidad de empleo

El 50,0 % de los entrevistados están trabajando. Sin embargo, un 41,2 % son empleados y un 57,9% trabajan independientemente. El 79% de los entrevistados viven con personas que están en edad de trabajar (más de 16 años) y son 1129 personas; de las cuales 777 personas (68,8%) están trabajando actualmente. Un 85% de los entrevistados recibe dinero como salario por su trabajo. El 58% de los trabajos son del sector público y el 39% del privado. Solo el 2,1% de los encuestados que trabajan lo hacen mediante trabajo remoto; mientras que el resto lo hace de manera presencial en empresas, locales comerciales u otros sitios. El 75% de los consultados manifestó que su trabajo no está ligado a su formación. Un 48% indicó que en su trabajo no se promueven condiciones que generen un ambiente seguro y saludable, al no tener seguro de salud, ni protección para la maternidad, paternidad, vejez, discapacidad, enfermedades o accidentes. Un 77% de los entrevistados manifestó no tener oportunidades de capacitación. A pesar de todo lo expuesto, un 53,2% está entre satisfecho y totalmente satisfecho con su trabajo, mientras que el 67,2% considera que posee condiciones de trabajo aceptables, toda vez que a un 74,3% les proporciona independencia.

El índice obtenido para la dimensión trabajo y calidad de empleo es el siguiente:

El valor de las condiciones objetivas en torno al ingreso percibido por los encuestados es de 0,44; el cual resulta inferior al requerimiento mínimo necesario para cubrir las necesidades básicas de vida. De otro lado, la valoración que hacen sobre estas condiciones objetivas es de 0,66; ligeramente superior a los estándares mundialmente aceptados. Esta dimensión refleja un índice de bienestar de 0,55; lo cual indica que los habitantes están en estado de privación.

4.4 Conocimiento y competencias

El 78,5 % de los entrevistados tienen un nivel de instrucción hasta bachillerato y/o técnico. El 67% de los hogares de las personas entrevistadas, tienen entre una y tres personas en edad de estudiar (entre 2 y 26 años), siendo un total de 966 personas; sin embargo, de estas personas solo 747 (79%) estudian actualmente. El 81% de los encuestados recibió educación en instituciones públicas. Un 82% lo hizo porque considera que es de mejor calidad y por ser la opción más cercana a su vivienda. Del total de los encuestados el 74,4% está entre satisfecho y totalmente satisfecho con el sistema educativo empleado. El 46% afirma que sus estudios le han generado oportunidades de empleo; mientras que el 68% manifiesta que la educación recibida le ha permitido tener un empleo adecuado. De la encuesta se obtuvo que solo en el 10% de las comunidades donde se encuestó ofrecen oportunidad para estudios superiores. Es importante acotar que el 89% de los encuestados señaló no haber tenido obstáculos para estudiar y en el 78% de los casos están entre de acuerdo y totalmente de acuerdo en que las habilidades técnicas, sociales y emocionales aprendidas les permiten hacer frente a los desafíos en la vida.

Los promedios de las condiciones materiales y la valoración permitieron establecer el índice en la dimensión conocimientos y competencias:

Promedio Objetivo: 0,58

Promedio Subjetivo: 0,68

Índice de Bienestar: 0,56

Las condiciones objetivas son favorables para de acuerdo a la opinión de quienes han recibido educación formal en instituciones públicas y han logrado conseguir empleos, de ahí el promedio de 0,58. Adicionalmente, las personas valoran de manera positiva, con promedio de 0,68, el sistema educativo utilizado y las habilidades desarrolladas para superar dificultades. Sin embargo, el índice se encuentra en 0,63, por debajo del nivel mínimo entre los parámetros mundialmente aceptados.

4.5 Participación ciudadana

El 52% de los entrevistados no votó en el último proceso electoral. Un 65% no ha participado en actividades comunitarias, ni manifiestan interés en participar. De otro lado, el 26% que participó, lo hizo ayudando a los vecinos a mejorar el entorno de su comunidad. Un 56% no ha participado en estas actividades por falta de tiempo. Pero de tenerlo lo harían mejorando las condiciones de la comunidad.

El 81% de los que participaron en alguna actividad comunitaria indicaron sentirse satisfechos con la experiencia. Cabe destacar que el 68% considera que en su comunidad no hay oportunidades de participación.

Promedio Objetivo: 0,48
Promedio Subjetivo: 0,46
Índice de Bienestar: 0,47

{"image_source":{"path":"images/c4057ff34fe41f5663611eade97d4e914d9caad66aeb34e17adb77197eba96d8.jpg"},"content":"","chart_caption":[{"type":"text","content":"Adaptación de Manfredi & Di Pasquale (2020)"}],"chart_footnote":[]}

Las condiciones objetivas dan cuenta de la poca participación de los ciudadanos en actividades comunitarias, por lo que el promedio se ubica en 0,31. Y, adicionalmente, la valoración que hacen de las oportunidades de participación, de 0,46, es inferior al nivel mínimo de los estándares de bienestar aceptados mundialmente. Es por ello que el índice de bienestar es de 0,47, ubicado en el cuadrante de privación.

4.6 Hogar digno

El 78 % de los hogares entrevistados están ocupados por grupos menores a 6 personas. El 80% de los entrevistados tienen vivienda propia, de ellos el 78% con documentación en regla. El 31% de los hogares visitados tienen habitaciones ocupadas con 3 personas o más. El 95% declara no haber tenido situaciones de violencia por parte de sus habitantes.

Un 86% de los encuestados manifestaron estar entre medianamente y totalmente satisfechos con las condiciones de su hogar. De estas personas un 81% considera su hogar muy cómodo. También un 86% lo cataloga como seguro y un 90% con ambiente armónico.

El 91% de las viviendas visitadas son del tipo “casa”, con piso de cemento en un 70% y, de estos, un 27% revestidos con cerámica, terracota, ladrillos, entre otros. En el 89% de los casos las paredes son de bloque frisado. Finalmente, el 65% de estas casas poseen techo de láminas metálicas de zinc, aluminio o similar.

Los promedios de las condiciones materiales y la valoración permitieron establecer el índice en la dimensión hogar digno:

Promedio Objetivo: 0,50
Promedio Subjetivo: 0,73
Índice de Bienestar: 0,62

Las condiciones de tenencia y propiedad de la vivienda y la incidencia, reportada por los encuestados, de situaciones de violencia en la familia hacen que las condiciones objetivas referidas al hogar digno sean favorables, con un 0,50 de promedio. De igual manera, la valoración de 0,73 que las personas hace de las condiciones de comodidad, seguridad y armonía de su vivienda considerable. Sin embargo, el nivel de bienestar se ubica por debajo del mínimo aceptado mundialmente en 0,62 y en el cuadrante de privación.

4.7 Acceso a servicios públicos

Entre los encuestados, el 77% indica contar con suministro de agua, 100% de electricidad y 87% de gas. Un 70% posee servicio de transporte en su comunidad. Un 79% tuvo servicio de agua diario, un 95% tuvo servicio de electricidad, un 97% tuvo acceso a telefonía, un 92% tuvo servicio de recolección de basura 1 o 2 veces por semana. Un 93% tuvo conexión a internet diaria y un 98% a telefonía celular.

En cuanto a la calidad de los servicios públicos en su comunidad, un 64 % está entre medianamente y totalmente satisfecho. Respecto del suministro de combustible, solo un 24% surte combustible en estaciones de servicios y un 76% de alguna otra forma. Un 79% indicó haber tenido inconvenientes con dicho servicio. El 89% ha tenido que hacer largas colas para surtir. Y un 22,8% afirma que el referido combustible es de calidad.

Solamente un 33% considera que los servicios públicos que posee su comunidad le brindan unas condiciones cómodas de vida.

El índice para la dimensión acceso a servicios públicos se expresa a continuación:

Promedio Objetivo: 0,67

Promedio Subjetivo: 0,48

Índice de Bienestar: 0,58

Las condiciones objetivas relacionadas con el acceso a los servicios públicos resultaron favorables, en cuanto a cobertura y frecuencia; las personas le otorgan un valor promedio de 0,67. De otro lado, al determinar la valoración que las personas hacen de la calidad de los servicios y las condiciones de comodidad que estos le generan para vivir se observa que la población se siente insatisfecha, mostrando un valor promedio de 0,48. Lo que posiciona en el nivel mínimo de los estándares de bienestar aceptados mundialmente, ubicados en el cuadrante de disonancia, con un valor de 0,58.

delito en los últimos 6 meses, ni miembros de su familia (87,0%)

Un 59% informó que en su comunidad no existe algún organismo de seguridad donde realizar denuncias por algún delito. El 42% de los encuestados ha tomado medidas propias para evitar ser víctima de algún delito. Entre las que destacan el resguardo de objetos de valor (51%) y evitar salir de noche a zonas poco concurrida (89%). El 64% de los encuestados están insatisfechos con los organismos de seguridad del Estado. Pero, a pesar de ello, un 56,8% considera su comunidad segura.

4.8 Seguridad ciudadana

En cuanto a la seguridad en las comunidades, un 97,6 % señaló no haber sido víctima de algún

Promedio Objetivo: 0,50

Promedio Subjetivo: 0,43

Índice de Bienestar: 0,46

La inexistencia de organismos de seguridad en las comunidades hace que las condiciones objetivas sean poco favorables para la seguridad ciudadana; y esto conlleva a que las personas deban tomar acciones para resguardarse, lo refleja el promedio de 0,50. De la misma manera, su valoración sobre la seguridad en su comunidad obtuvo un promedio de 0,43. De ahí que, el índice de bienestar se ubique en 046, por debajo de los estándares de bienestar aceptados mundialmente, en el cuadrante de adaptación.

4.9 Relaciones sociales

Los encuestados refieren que, al requerir apoyo para sus actividades cotidianas, acuden el 69% a sus familiares y el 37% a sus parejas. Si requieren apoyo de una organización, en un 76% de los casos recurren al consejo comunal.

En un 52% de las comunidades existen organizaciones que desarrollan actividades sociales; de ellas 80% son grupos religiosos y 39% son grupos deportivos.

Es importante destacar que un 79% de los encuestados, están entre medianamente y totalmente satisfechos con sus vínculos personales. Un 48% se sienten apoyados por las redes en su comunidad.

Los promedios de las condiciones materiales y la valoración permitieron establecer el índice en la dimensión relaciones sociales:

Promedio Objetivo: 0,61
Promedio Subjetivo: 0,65
Índice de Bienestar: 0,63

Las condiciones objetivas son favorables para propiciar las relaciones sociales con familiares, parejas y vecinos; por ello que el promedio refiere un 0,61. Las personas consultadas también hacen una valoración positiva de sus redes, expresado en un promedio de 0,65. A pesar de ello, el índice se encuentra por debajo del nivel mínimo entre los parámetros mundialmente aceptados en 0,63, ubicado en el cuadrante de adaptación, pero muy cercano al bienestar.

V. DESIGUALDADES TERRITORIALES EN LOS ÍNDICES DE BIENESTAR. CASO ESTADO BOLÍVAR

Tal como se muestra en la tabla 1 sobre el índice de bienestar en los municipios del estado Bolívar, es posible identificar los principales componentes críticos del bienestar; así como identificar una diferencia en el perfil de los municipios rurales como el municipio Sucre, o el decaimiento de un municipio otrora industrial como Caroní.

Tabla 1: Índice de bienestar por municipios y dimensiones. Encuesta de bienestar estado Bolívar, 2022
Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Estudio de bienestar estado Bolívar, 2022 PROMEDIOS DE BIENESTAR HUMANO POR MUNICIPIO Y DIMENSIÓN 2022 Tabla 2: Índice de bienestar por municipios y dimensiones. Encuesta de bienestar estado Bolívar, 2023

MUNICIPIODIMENSIONES
INGRESO Y CONSUMOVIDA SALUDABLECONOCIMIENTOS Y COMPETENCIASHOGAR DIGNOACCESO A SERVICIOSSEGURIDAD CIUDADANARELACIONES SOCIALESTRABAJO Y CALIDAD DE EMPLEOPARTICIPACIÓN COMUNITARIAPromedio por municipios
Sucre0,220,460,400,380,380,630,600,290,44
Sifontes0,250,670,550,670,670,650,640,560,56
Roscio0,310,620,610,620,620,500,570,280,51
Piar0,190,650,410,500,500,560,600,330,53
Padre Pedro Chien
Gran Sabana0,320,630,510,640,640,600,680,500,53
El Callao0,360,610,320,500,500,450,610,330,46
Cedeño0,210,550,580,500,500,560,700,430,59
Caroni0,210,580,520,570,570,500,560,310,51
Bolivariano Angostura
Angostura del Orinoco0,210,610,480,600,600,500,600,330,53
Promedio del Estado Bolívar0,250,590,480,550,550,550,620,370,53

PROMEDIOS DE BIENESTAR HUMANO POR MUNICIPIO Y DIMENSIÓN 2023 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Estudio de bienestar estado Bolívar, 2023

MUNICIPIODIMENSIONES
INGRESO Y CONSUMOVIDA SALUDABLECONOCIMIENTOS Y COMPETENCIASHOGAR DIGNOACCESO A SERVICIOSSEGURIDAD CIUDADANARELACIONES SOCIALESTRABAJO Y CALIDAD DE EMPLEOPARTICIPACIÓN COMUNITARIAPromedio por municipios
Sucre0,340,530,420,620,390,600,510,300,280,44
Sifontes0,290,560,760,560,590,590,720,570,420,56
Roscio0,230,500,670,510,550,520,600,570,470,51
Piar0,320,580,570,520,650,600,530,500,480,53
Padre Pedro Chien0,320,690,620,650,790,390,760,640,430,59
Gran Sabana0,220,460,540,520,740,530,690,570,540,53
El Callao0,230,460,540,540,680,530,500,400,310,46
Cedeño0,250,550,600,600,820,611,000,540,380,59
Caroní0,420,570,630,500,500,590,500,540,380,51
Bolivariano Angostura0,270,550,630,580,770,700,640,440,460,56
Angostura del Orinoco0,340,550,590,550,720,660,500,500,380,53
Promedio del Estado Bolívar0,290,540,590,560,650,570,630,500,420,53

Este estudio permitió valorar la importancia de los promedios locales por dimensiones y la identificación de las privaciones para los datos estadales; sin embargo, es necesario incorporar el análisis de las privaciones a nivel local. De esa manera será posible contextualizar el bienestar y las dimensiones que lo componen.

VI. DISCUSIÓN

Como resultado del diseño y la aplicación de un estudio de bienestar para el estado Bolívar, se deben considerar una serie de aprendizajes que reflejan la importancia de utilizar una perspectiva evaluativa para comprender, no solo las condiciones de vida en un territorio caracterizado por dinámicas socioeconómicas complejas, sino también la situación de las personas en términos de necesidades, aspiraciones, limitaciones y posibilidades alternativas para alcanzar el estilo de vida deseado, en función de sus capacidades individuales.

En primer lugar, dentro de los hallazgos producto de esta investigación, podemos afirmar que el estudio sobre bienestar funciona como un instrumento de complementariedad a los estudios de pobreza multidimensional, los cuales van más allá del enfoque economicista basado en el ingreso como dimensión principal para medir la calidad de vida de las personas.

Esta propuesta normativa establecida en principio como una crítica al paradigma de la economía de bienestar, cuya premisa netamente cuantitativa estuvo asociada al crecimiento económico como principal fuente de satisfacción de los individuos, además del único impulsor del desarrollo en las sociedades, logró transformarse en un enfoque teórico con la intención de extender una base conceptual sobre la complejidad de la felicidad; centrándose en las capacidades humanas “entendidas como libertades sustantivas de las personas para ser y hacer aquello que valoran y de cuyo valor pueden dar razones”

Adicional a ello, no resultan suficientes los análisis cuantitativos de acuerdo a parámetros internacionales que indiquen lo que las personas deberían tener o hacer para evaluar sus condiciones de vida, ya que la felicidad o satisfacción no necesariamente tienen que ver con aspectos materiales, sino más bien con la percepción subjetiva e individual sobre la vida. Es así como la adopción de este enfoque requiere un análisis cualitativo sobre las valoraciones que le otorgan las personas a la vida que tienen, partiendo de diagnósticos más comprehensivos sobre las carencias y anhelos individuales, y las reacciones cognitivas ante los acontecimientos.

Como segunda afirmación, se puede esclarecer entonces que la obtención de un marco evaluativo centrado en los individuos permite comprender que la calidad de vida es un elemento esencial en la toma de decisiones individuales, conformada por aspectos plurales y cualitativamente diferentes, que, a su vez, se encuentran vinculados con el entorno social y cultural. Por lo tanto, el bienestar no solo se refiere a la ausencia de pobreza, sino que abarca una serie de dimensiones que incluyen la salud, la educación, la seguridad y, en general, un conjunto de componentes cuyo valor y prioridad depende únicamente del individuo.

Considerando este planteamiento, la identificación de las autovaloraciones individuales y realidades locales específicas es lo que de alguna manera aproxima a las desigualdades que afectan a diversas comunidades en diferentes dimensiones por género, grupos etarios y nivel socioeconómico. Al visibilizar la implicancia que tienen estas diferencias en la vida de las personas, se construye una ruta para diseñar acciones más efectivas y contextualizadas que respondan a las demandas reales de la sociedad, con el propósito de ampliar las libertades de las personas para la toma de decisiones.

Asimismo, la determinación de desigualdades sociales y territoriales está asociada a la posibilidad de realizar interrelaciones entre las dimensiones seleccionadas para la aplicación del estudio, facilitando la construcción de nuevas dimensiones para la medición del bienestar, lo cual conduce a la tercera afirmación.

De acuerdo al paradigma de Sen , la libertad individual conduce al desarrollo social, debido a que los logros de las personas estarán siempre condicionados por las oportunidades estructurales otorgadas a partir de las condiciones de vida que poseen. En otras palabras, lo que las personas podrían lograr en la vida dependerá de la capacidad económica para satisfacer sus necesidades básicas, la libertad de participación para tomar decisiones, contar con una buena salud para realizar actividades cotidianas, adquirir una educación básica para la vinculación con su entorno, obtener un empleo digno para su desarrollo personal; entre otras oportunidades adecuadas que les permita a las personas construir su destino y alcanzar su satisfacción global.

El hecho de que los conceptos de calidad de vida tengan diferente valor a nivel individual, abre la posibilidad de realizar interconexiones entre dimensiones que conduzcan a nuevos hallazgos significativos, obtener una visión holística que dé cuenta de las condiciones actuales, y realizar investigaciones futuras sobre indicadores especiales para contextos particulares.


  1. Seguridad física, ser víctima de robo a la propiedad. Violencia física o muerte; (p.5)
  2. La capacidad de ir por la vida sin sentir vergüenza, estigma de la pobreza, discriminación, humillación, falta de dignidad, discriminación; (p.5)
  3. Calidad del empleo, informalidad, malas condiciones en el lugar de trabajo, subempleo; (p.5)
  4. Conectividad social, aislamiento social, falta de redes de protección, contactos sociales, soledad 6. Bienestar psicológico y subjetivo, o falta de significado en la vida, anomia, insatisfacción.” Corporación Andina de Fomento (CAF), Las dimensiones faltantes en la medición de la pobreza, Colombia 2015 (p.5)
  5. Núm. 4, UCAB 2015 (p.4)
  6. Núm. 15, UCAB 2015 (p.3)

Conflict of Interest

The authors declare no conflict of interest.

Ethical Approval

Not applicable

Data Availability

The datasets used in this study are openly available at [repository link] and the source code is available on GitHub at [GitHub link].

Funding

This work did not receive any external funding.

References

23 Cites in Article

Cite this article

Generating citation...

Related Research

  • JEL Code: I31, D63, R22
  • Version of record

    v1.0

  • Issue date

    28 April 2025

  • Language

    es

Article Placeholder
Open Access
Research Article
CC-BY-NC 4.0
Special Issue

Launch a focused special issue to highlight research, emerging trends, and expert insights in your academic field.

Support